Según una encuesta realizada por Groupon Latinoamérica, la barbacoa es una de las comidas preferidas de los brasileños. Con la evolución tecnológica, los equipos utilizados para preparar barbacoas se han vuelto cada vez más prácticos y modernos. Un gran ejemplo de esta evolución es el Parrilla de carbón.
En el artículo de esta semana, aprenda más sobre este utensilio de cocina esencial para quienes desean añadir una nota ahumada al sabor de sus platos. ¿Vamos?
Una buena Char Broiler sorprende a la hora de asar carnes, pescados y mariscos. Lo más sorprendente es el resultado con las verduras, que después de asadas, con un poco de aceite de oliva, sal y una pizca de pimienta negra, realzan cualquier plato en cuanto a estética y sabor, con muy baja CMV. Cuando la grasa de la carne cae en los deflectores calientes, genera humo que aporta un ligero sabor ahumado.
La Char Broiler es un equipo con rejillas pesadas de hierro fundido, que garantiza una mayor retención del calor de manera uniforme, reduciendo el consumo de gas y el tiempo de cocción.
Lo más interesante de este equipo es su similitud con las barbacoas convencionales, pero con menos emisión de humos, lo que lo hace ideal para su uso en interiores.
Entre las ventajas de la Char Broiler se incluyen:
- Preparación mucho más rápida - Una hamburguesa tarda una media de cuatro minutos y medio en estar lista. Las porciones de carne de 200 gramos, en cambio, sólo tardan cinco minutos;
- Menos humo durante la cocción en comparación con las barbacoas tradicionales;
- Sabor ligeramente ahumado y carnes más jugosas. Mantiene la jugosidad de la carne, que no reseca la proteína;
- Alimentos menos grasos y más sanos;
- Alta temperatura controlada por ajuste de llama;
- Seguridad del operador: una buena parrilla de carbón debe tener un encendedor piloto;
- Marcado perfecto en la parrilla.
Además de los beneficios mencionados anteriormente, una de las grandes ventajas de la parrilla de carbón es que tiene versiones en diferentes tamaños, Puede utilizarse para satisfacer distintas necesidades. En las cocinas profesionales, optimizar el espacio es esencial y puede repercutir directamente en la productividad.
Pero al fin y al cabo, ¿parrillas de carbón o de gas?
Para responder a esta pregunta, hay que analizar todo el proceso de cocción. De hecho, lo más importante es cuánto calor absorberá el alimento, lo que determinará su grado de cocción: al punto o poco hecho.
Cuando se utiliza carbón, es más difícil controlar la temperatura, a diferencia de cuando se ajusta una llama de gas. Los ingredientes de la combustión son básicos: combustible y oxígeno. Si la cantidad de oxígeno no es suficiente, el proceso de combustión será incompleto, produciendo monóxido de carbono. En cambio, en una parrilla de gas bien regulada, el gas se mezcla automáticamente con la cantidad adecuada de aire en los quemadores.
Sin embargo, surge la pregunta, ¿y el “sabor a carbón, es posible con gas?”. En realidad, el sabor de los alimentos a la parrilla no procede del carbón, sino del intenso dorado que se produce en la superficie de los alimentos y de la grasa que gotea en los deflectores.
Macom dispone de parrillas de carbón profesionales de distintos tamaños que se adaptan a las necesidades de su cocina.
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